Jorge Quintana Sánchez –  Fisioterapeuta (Nºcolegiado 11969)  y Osteópata (Formación Belga Española de Osteopatía)

Motivo de consulta.

¿Qué síntomas presenta el paciente?

Miguel, paciente de 38 años, administrativo de profesión, acude a Kineos debido a un dolor cervical en la zona de los trapecios y que sube hacia el cuello y se hace más intenso al final de la jornada laboral.

Diagnóstico Osteopatico. Signos Encontrados. Test Relevantes.  

¿Qué presenta la evaluación?

Miguel, al igual que gran parte de la población tiene un trabajo sedentario, pasa muchas horas seguidas delante de un ordenador o un escritorio haciendo gestiones. Al hacerle una evaluación de su postura en busca de un motivo por el cual Miguel se queje tanto de las cervicales se observa claramente que su cabeza tiende a estar adelantada, al igual que sus hombros, caídos hacia abajo y adelante. Si nos fijamos más abajo veríamos también una ausencia de curva en su columna lumbar, o dicho de otra manera su espalda a esta altura es recta, lo cual le resta capacidad de movilidad y distribución de fuerzas. Estos signos que encontramos en el paciente seguramente suenen a más de uno y de hecho si nos fijamos por la calle veremos que es un patrón postural que se repite con frecuencia.

Es algo normal, teniendo en cuenta la cantidad de horas que pasamos en el trabajo o en casa delante de un ordenador, la televisión, estudiando etc… Se pierde el esquema corporal creando adaptaciones posturales que llevan al sufrimiento de ciertos músculos.

En este caso en concreto, los trapecios de Miguel tienen que estar todo el día “sujetando” la cabeza para que no se caiga hacia adelante, es como si nos estuvieran tirando del brazo durante todo el día, algo doloroso y muy molesto. De forma natural la cabeza tiene que reposar sobre los hombros para que así tanto músculos de la parte anterior como posterior del cuerpo trabajen en equilibrio. Y es en este sentido en el que enfocaremos el tratamiento de Miguel.

Tratamiento a desarrollar.

Lo primero que es importante que entendamos es que no vamos a ir a masajear, estirar o pinchar el trapecio con punción seca o técnicas similares, no tendría sentido, se conseguiría un alivio en el momento pero volvería al poco tiempo ya que ese músculo ya está estirado, sufre porque la cabeza lo está estirando.

En Miguel comenzaremos por la parte anterior del cuello, musculatura y tejidos que cuelgan desde la mandíbula y se continúan con distintas conexiones hacia abajo. Aquí sí utilizaremos técnicas de estiramiento de la musculatura del pecho (pectorales), parte anterior de los hombros y parte anterior del cuello. ¿Por qué? Porque en este caso esta musculatura si está contraída y acortada llevando tanto los hombros como la cabeza hacia delante. También podremos ayudarnos con técnicas de masaje, o respiratorias para mejorar la calidad de su mecánica costal y con ello mejorar su verticalidad.

Una vez liberada esta zona nos centraremos en la columna.  Para hacernos una idea mental de como sería de forma exagerada la columna de Miguel, imaginemos el cuello de un bisonte, con la cabeza hacia delante y una chepita prominente a la que le sigue una curva en forma de C de su columna dorsal, como si fuera el caparazón de una tortuga. Nuestra misión aquí será devolver la movilidad a cada segmento o nivel vertebral que no se mueva bien en alguna dirección tanto a nivel cervicales como dorsales. Con ello buscaremos un reposicionamiento de su cabeza y sus hombros de forma que estén correctamente alineados. Para ello podemos hacer técnicas de movilidad vertebral, con bombeos con nuestras manos sobre zonas más rígidas, hacer pases de masaje profundo en zonas en las que el tejido muscular y fascial es tan denso y rígido que ha perdido su capacidad de elasticidad y además sobre los niveles menos móviles podremos hacer una manipulación vertebral que no es más que decoaptar las carillas articulares con un movimiento corto, controlado y rápido buscando no solo el efecto mecánico sino también un impulso al sistema nervioso, el cual mandará una serie de sustancias analgésicas a la zona o inhibirá ciertas vías del dolor en ese momento.

Por último, y quizás una de las partes más importantes de este tratamiento será la realización de ejercicios específicos que buscarán la realineación y la reeducación postural para que el cuerpo pueda trabajar lo más ergonómicamente posible y no cansarse de más.

Estos ejercicios se harán en la misma sesión y luego se pautará una rutina para hacer en casa y básicamente en este caso será de conseguir estabilizar sus escápulas u omóplatos haciendo ejercicios de juntar ambas escápulas entre sí por detrás y fortalecer la musculatura posterior de la espalda. También se harán ejercicios de reposicionamiento de la cabeza, metiendo la barbilla y colocando la cabeza sobre los hombros de forma que quede erguida, en esta posición se podrá jugar con ejercicios respiratorios, con la lengua o distintos estiramientos para relajar toda la parte anterior del cuello y el pecho.

Para finalizar, la práctica deportiva es totalmente beneficiosa y recomendable para que el cuerpo tenga movilidad y fuerza y para liberarnos o evadirnos un poco de este día a día sentados de un lado a otro sin contar el estrés que hoy en día casi todo el mundo padece en su vida.