Son muchas los casos que nos encontramos de lesiones y dolencias provocados a la vuelta de periodos vacacionales o de inactividad física por querer ponernos en forma haciendo ejercicio de manera no adecuada y sin planificación alguna. Es importante que seamos conscientes del tiempo que llevamos parados, seguramente incluso con excesos como es en el caso de las vacaciones, donde nos relajamos y damos lugar a algunos desajustes alimenticios. Por ello, es aconsejable que para evitar lesiones en nuestro cuerpo, no deberíamos ponernos a hacer deporte como si lo lleváramos haciendo regularmente toda la vida sin tener en cuenta lo perjudicial que esto puede ser para nuestra salud.

A continuación, damos unos consejos para tener una vida saludable y una rutina deportiva adecuada:

1-      Primero tenemos que hacer una planificación de los días que tenemos disponibles para hacer deporte y proponernos mantener esa programación tanto como podamos. Es importante que cumplamos con el calendario que nos hemos fijado y adquiramos un grado de compromiso para llevarlo a cabo sin excusas o distracciones.

2-      En segundo lugar, deberíamos buscar un deporte que nos guste y que nos haga desconectar de nuestro día a día, nuestras preocupaciones y hacer que ese rato que estamos haciendo ejercicio físico sea solo para nosotros. De esta manera, también será una ayuda para desestresarnos y quitar un peso importante a nuestra mente. Esto repercutirá en nuestro cuerpo aliviando de tensión a nuestra musculatura, lo que ayudará a que mejoren los dolores que podamos tener y a que el descanso sea más placentero.

3-      Cuando hayamos encontrado el deporte con el que disfrutemos, debemos empezar poco a poco, sin tener prisa por progresar muy rápido, tenemos que ir de menos a más para que nuestro cuerpo vaya cogiendo la forma y así no fatigarlo. De esta manera reducimos el riesgo de lesiones y dolores después de cada sesión de ejercicio que realicemos, además de evitar la pereza que nos entra para ir otro día debido a los dolores provocados por las agujetas o el cansancio de nuestra musculatura.

4-      Otra de las cosas que tenemos que contemplar es la preparación de nuestro cuerpo cuidándolo con una alimentación controlada. Esto nos va a ayudar mucho a tener menos riesgo de lesiones y recuperarnos antes del cansancio por el ejercicio realizado. Es aconsejable tener una alimentación controlada los días previos al entrenamiento y después de entrenar para entrenar y recuperar la musculatura mejor. Siempre estos cambios alimenticios deberían ser consultados con un nutricionista que nos ayudará a preparar nuestro cuerpo para evitar lesiones y estar mejor preparado para el ejercicio.

5-      Es importante entrenar siempre que se pueda a la misma hora. Haciendo esto acostumbramos a nuestro cuerpo a una rutina que nos va a ayudar a que esa pereza que algún día podamos notar no nos venza y así faltar lo menos posible.

6-      Al hacer deporte estamos poniendo nuestro cuerpo en tensión, por esta razón tenemos que ir poco a poco y cuidar de otros aspectos más de nuestra vida, como es el descanso, la alimentación, el estrés y así evitar o lesiones o dolores que no deseamos.

7-      Otra forma de evitar estas lesiones es ponerse en manos de un fisioterapeuta para ayudar a que el cuerpo esté equilibrado y quitar tensión para reducir en lo posible el riesgo de que nos podamos hacer daño. El trabajo se puede diferenciar en hacer un trabajo de prevención en el cual trabajemos malos hábitos posturales en nuestro trabajo, mejorar la musculatura, trabajo de recuperación muscular por parte de la persona con diferentes pautas o ejercicios que les del profesional. También podemos hacer un trabajo de propiecepción para trabajar musculatura-tendones-articulaciones para prevenir posibles lesiones

Es importante consultar a un profesional antes de ponernos a entrenar como método preventivo y en caso de ser necesario y según diagnóstico, valorar algún posible cambio en los hábitos de vida o alimenticios.

Siguiendo estos consejos básicos vamos a obtener unos beneficios muy importantes tales como un mayor descanso, menor estrés, menor irritabilidad y en definitiva estar mejor para afrontar el día a día y ver la vida de otra manera.